Sálvame de los bombarderos,
de sucesos en lata
y domingos cerrados.
Sálvame en los escenarios,
de camioneros salvajes
y señales de tráfico.
¿Te vale con mi corazón
en medio de la calle
o en un rincón de tu bolsa de viaje?
Guardo dos tickets porque tú y yo,
aún es posible sin causar dolor a nadie,
como tú me dices, aunque se olviden.
[...]
aunque se olviden,
aunque se olviden,
aunque se olviden ...
[Quique González - Dos tickets]